Proporcionar
seguridad jurídica a la inversión y asentar
las bases con planificación legal, garantizan
al inversionista extranjero la consecución de
sus proyectos en el país exitosamente.
El buen clima de inversión en la República
Dominicana atrae constantemente a inversionistas extranjeros
que no están al tanto de todas las ventajas,
así como de los beneficios que están contemplados
en distintas leyes especializadas para cada actividad
económica. Es por eso que el consultor legal
está llamado a ser más competitivo y tener
una amplia visión sobre las diversas y multidisciplinarias
actividades económicas. Su rol cobra mayor importancia
en la coyuntura actual de negocios, ya que su participación
en el proceso de inversión garantiza seguridad
jurídica y una adecuada asesoría en cuanto
a las herramientas y pasos necesarios.
Proporcionar una descripción detallada de los
incentivos fiscales y aduaneros otorgados por el gobierno
dominicano, informar los requisitos aplicables a la
actividad que se pretende realizar, tomar en cuenta
el papel de las diversas entidades públicas relacionadas,
redactar, negociar y elaborar contratos, tramitar autorizaciones
y gestiones de diversas índoles, constituyen
algunas de las áreas en las que el asesor legal
brinda asistencia.
El consultor legal debe manejar una amplia gama de
leyes de diversas materias, por lo que tiene que estar
sincronizado con las tendencias legislativas que en
las dos últimas décadas han sido aprobadas
y codificadas. En este sentido, resaltamos el marco
legal base de la inversión extranjera, que lo
constituye la Ley 16-95 sobre Inversión Extranjera
y su Reglamento de aplicación contenido en el
Decreto 380-96, luego modificado por Decreto 163-97,
cuyas disposiciones tienden hacia una mayor apertura
del mercado dominicano y por la cual el país
actualmente está experimentado un increíble
crecimiento en las inversiones extranjeras a largo y
mediano plazo, entre las que cabe mencionar: el trato
nacional para los inversionistas extranjeros, las restricciones
mínimas a este tipo de inversión, la repatriación
del cien por ciento de los beneficios, la libre convertibilidad
de fondos y el libre acceso a la moneda internacional
a través de los bancos locales y del Banco Central
de la República Dominicana.
También existen leyes especiales que consagran
incentivos específicos destinados a la inversión
extranjera, entre las que destacamos: Ley 8-90 sobre
Fomento de Zonas Francas, Ley 150-97 que dispone la
tasa cero para insumos, equipos y maquinarias agropecuaria,
Ley 153-98 de Telecomunicaciones, Ley 19-00 sobre Mercado
de Valores, Ley 20-00 sobre Propiedad Industrial, Ley
65-00 de Medio Ambiente, Ley 28-01 sobre Zona Especial
de Desarrollo Fronterizo, Ley 158-01 sobre el Fomento
al Desarrollo Turístico, Ley 183-02 sobre el
Código Monetario y Financiero, Ley 126-02 sobre
Comercio Electrónico, Documentos y Firmas Digitales,
Ley 171-07 sobre Incentivos Especiales a los Pensionados
y Rentistas de Fuente Extranjera, Ley 57-07 sobre Energía
Renovables y Regímenes Especiales, Ley 392-07
sobre Competitividad e Innovación Industrial
y la Ley 479-08 Ley General de las Sociedades Comerciales
y Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada
modificada por la Ley 31-11.
Sin duda alguna, la importancia de un asesor legal
radica en forjar los cimientos legales sólidos
de toda inversión extranjera, es por esto que
los abogados y consultores debemos brindar una asesoría
legal integral a personas y empresas que desean invertir
en el país, contando con un personal especializado
de acuerdo a las necesidades de los interesados y en
las diversas áreas de inversión de la
Republica Dominicana. En efecto, sobre esa especialización
y dominio del conocimiento de las diversas leyes es
que reside la funcionalidad de un consultor legal. |