En
principio, debemos señalar que a pesar que la
mediación, por regla general, tiene una serie
de Etapas, las cuales nos deben servir de marco referencial
al momento de su aplicación, es importante que
comprendamos que existen diversas clases de mediación.
Esto lo mencionamos por que el contexto de una mediación,
una varía con relación a otra, es decir,
una mediación familiar es muy diferente a una
mediación penal, en la cual la víctima
se encuentra en una posición desigual con relación
al imputado o condenado; al igual que una mediación
escolar o una mediación civil o de carácter
contractual.
En esta ocasión, presentaremos un tipo de mediación,
a nuestro juicio innovadora, por el hecho de que no
se concibió este estilo de mediación en
el pasado y es nuestro deber el exponerlo, por haberlo
experimentado.
El caso que expondremos a continuación,
realmente ocurrió, por lo que basándonos
en el Principio de Confidencialidad y para la protección
de cada uno de los participantes, modificaremos los
nombres de sus participantes y los lugares donde acontecieron
los hechos.
Etapa I: Apertura del Procedimiento
El señor Juan Oro, se presentó al Centro
de Mediación del Órgano Judicial, por
que estaba interesado en resolver la situación
que le aquejaba. Una vez que se presenta a dicho lugar,
es atendido por una Mediadora, quien es la primera persona
que recepta la información. Ella le explicó
lo que es un proceso de mediación y él
brevemente le explica su problema, posteriormente la
Mediadora toma sus datos personales, incluyendo los
datos de la persona solicitada, con la cual Juan Oro
está interesado en mediar.
La mediadora, le señala que debe concertar
una cita, por lo que temporalmente acuerdan 3 posibles
fechas; una vez que se retiró Juan Oro, la mediadora
procede a llamar a Débora Martínez, quien
en principio reacciona sorprendida al llamado de la
mediadora; sin embargo, concierta una cita en una de
las fechas previstas con Juan Oro.
Se establece entonces, el día de la cita para
el 8 de septiembre de 2005. Conforme a los datos señalados
por Juan Oro, la mediadora se percató que el
asunto a mediar es un proceso penal, derivado del Juzgado
Cuarto de Circuito de Panamá, Ramo Penal de Panamá,
consistente en un supuesto delito Contra el Patrimonio,
en perjuicio de Juan Oro.
Es decir, que nos encontramos en presencia de un proceso,
que está pendiente de celebrar una fecha de audiencia
en dicho juzgado y antes de realizarse la supuesta víctima
decidió que se remitiera el caso a mediación.
La mediadora pasa entonces a designar a 2 compañeras
mediadoras, junto con un Defensor de Oficio para que
oriente a Débora Martínez y si ella lo
desea, le acompañe en la sesión de mediación.
Una vez que se encuentran presentes en el Centro de
Mediación: Juan Oro, Débora Martínez
y su Defensora de Oficio, Lic. Susana Lamboglia, son
llamadas por la Mediadora No.1 y la Mediadora No.2 para
que entren al salón de mediación.
En este instante es muy importante señalar
la manera como son acomodadas las partes en la mesa
de mediación. En principio es un salón
de colores calidos que invitan a sentirse confortable.
Por otro lado, en el salón se encuentra una mesa
redonda, junto con sillas en las cuales son acomodadas
las partes de la siguiente forma: encabezando la mesa
está la Mediadora No.1, le sigue la señora
Débora Martínez, seguidamente la Lic.
Susana Lamboglia, Defensora de Oficio, luego el señor
Juan Oro y finalmente la Mediadora No.2.
1. El Discurso Inicial
Como paso siguiente, las mediadoras proceden a iniciar
el discurso inicial. La Mediadora No.1 se presenta,
al igual que a su compañera, la Mediadora No.2,
utilizando siempre los nombres completos, al igual que
identifica al señor Juan Oro y Débora
Martínez. Posteriormente, hace una breve descripción
del concepto de mediación y de las ventajas de
este método, seguidamente señala que su
rol como mediador es diferente al rol de un tercero
que impone una solución, más bien facilita
la comunicación entre ambos participantes. La
Mediadora No.2, sigue explicándoles el procedimiento
a seguir, es decir las reuniones conjuntas, el tiempo
para las mismas, junto con las reuniones individuales,
el porqué de las mismas y el período para
cada una de ellas.
De igual forma establece las reglas del juego.
Ejemplo:
- Mediadora No.1: Buenos días mi nombre es Xiomara
Cárdenas y mi compañera es Dorita de Reyna,
somos mediadoras del Centro de Mediación del
Organo Judicial, ¿Cuáles son sus nombres?
- El solicitante, responde: Mi nombre es nombre es
Juan Oro.
- La solicitada, igualmente responde: mi nombre es
Débora Martínez y les presento a mi representante
judicial, la Licenciada Susana Lamboglia.
- Mediadora No.1: “Ante todo les felicito por
haber escogido este medio para solucionar el asunto
que nos convoca el día de hoy, pues eso significa
que les gustaría encontrar una opción
nueva y no conflictiva para ustedes. ¿Saben lo
que es Mediación?
- Débora Martínez: No lo sé
- Juan Oro: se algo de mediación.
- Mediadora No.1: “La mediación es un
método alterno para solucionar un conflicto,
es decir que es alterno para solucionar un conflicto,
es decir que es alterno al proceso judicial, el cual
es el tradicional. Este método busca que los
participantes alcancen por sí mismos un acuerdo
que los beneficie a ambos, con la ayuda de un mediador,
que viene a ser el papel que representamos tanto mi
compañera Dorita de Reyna como yo. Y ustedes
dirán ¿qué es un mediador? Pues
es una persona que facilita la comunicación entre
ustedes.
- Mediadora No.2: “A continuación, les
señalaré el procedimiento. Primero, la
persona que ha solicitado la mediación es quien
explicará su versión del asunto que nos
convoca el día de hoy. Luego lo hará la
persona que ha sido solicitada, que en este caso es
Débora Martínez, posteriormente, nosotros
haremos un resumen de lo planteado por ustedes. Después
haremos 2 reuniones individuales con cada uno de ustedes,
donde tienen la libertad de señalar todo lo que
deseen, igualmente ustedes son quienes nos autorizaran
a decir lo que ustedes quieran que conozca el otro participante.
Deben tener claro que nosotros haremos muchas preguntas
durante toda la sesión, por que necesitamos conocer
todos los detalles del asunto a tratar.
Con relación a las reglas del juego, son muy
sencillas:
1. Respeto entre ustedes, no utilizar frases ni conceptos
hirientes,
recuerden que necesitamos la mejor disposición
de ustedes.
2. Cuando uno de ustedes habla el otro escucha, es
decir que si por algún momento alguno de ustedes
escucha algo del otro participante por lo que no está
de acuerdo, simplemente lo escribe en el papel que posee
y luego en su turno señalará su disconformidad.
3. Traten de ver una posible solución para ambos.”
I. Inicio de la Sesión de Mediación
En esta parte, cada uno de los participantes explica
lo ocurrido.
El señor Juan Oro, comienza a relatar lo que
ocurrió de la siguiente forma:
- Juan Oro: “Una persona, me recomendó
a la señora”.
- Mediadora No.1: ¿A quién se refiere?(Pregunta
cerrada)
- Juan Oro “a Débora Martínez.
- Mediadora No. 1: Recuerde que siempre que se refiera
a la participante, le llame por su nombre.
- Juan Oro: bueno Débora Martínez, trabajó
en mi casa, realizando labores domésticas, del
lunes a viernes y mi esposa comenzó a sospechar
de ella, por que varias prendas habían desaparecido
y yo como fui funcionario del Ministerio Público
por 15 años, de inmediato pensé que se
trataba de Débora Martínez, en vista de
ello presenté la denuncia ante la Policía
Técnica Judicial y el lunes siguiente fueron
a buscarla a mi casa.
Yo sólo quiero salir de esto rápido,
por que la fecha de audiencia preliminar fue fijada
en diciembre y ya no quiero saber más del asunto.
Además, deseo señalar que yo gasté
mucho dinero en la recuperación de las prendas,
por que Débora muy hábilmente fue empeñando
en diversas casas de empeño y tuve que pagar
los intereses y gastar en transportarme por cada uno
de los sitios durante todo el día, con un funcionario
de la policía. Eso es todo.”
En esta fase una de las mediadoras procede a resumir
lo dicho por una de las partes, pero resaltando los
puntos de unión o positivos, esto se denomina
parafraseo.
- Mediadora No.1: “ De acuerdo a lo dicho por
usted, lo que ocurrió fue que la señora
Débora Martínez trabajó en su casa
y tanto usted como su esposa observaron la pérdida
de varias prendas, por lo que dedujeron que Débora
las había tomado y toda vez que ella ha admitido
que hizo tal acción, usted se encuentra aquí
con el fin de llegar a un acuerdo con relación
al pago de los gastos que tuvo que incurrir”.
- Juan Oro: “Exacto, por que no sólo las
prendas, sino los intereses y el costo que incurrimos
al trasladarnos a todos los hogares en que hábilmente,
ella empreñó las joyas. Todo esto asciende
a B/.250.00 balboas en 4 pagos, es decir cada uno por
B/.62.50.”
- Mediadora No.1: Débora, que opinas de lo expuesto
por Juan Oro.
- Débora Martínez: “Yo quiero que
sepan que esto que yo hice, no lo tengo por costumbre,
por que de lo contrario, hubiese empeñado todas
las joyas y no fue así, yo sólo empeñé
hasta la cantidad de B/.105.00 balboas, los cuales requería
para la compra de medicamentos de mi hijo, quien estaba
enfermo. Y aunque varias ocasiones les manifesté
a ellos del estado de salud de mi hijo, en ningún
momento me manifestaron su apoyo. Luego que se me detuvo
yo le manifesté a la esposa de Juan Oro, María
de Oro que le iba a pagar todo y siempre yo he estado
anuente a hacerlo, pero ella no me ha contestado mis
llamadas.
- Mediadora No.2: “Lo que usted nos manifiesta,
si bien le comprendí, es que usted tuvo que tomar
las prendas de María de Oro, por que su hijo
estaba enfermo y comprar los medicamentos, pero que
los demás las joyas las devolvería?
- Débora Martínez: sí, así
fue.
- Mediadora No.2: Una pregunta, ¿Cuándo
dices el resto, es que tenías otras joyas, ibas
igual a empeñarlas?
- Débora Martínez: “Es que no iba
a empeñar las demás, las devolvería
por que sólo necesitaba B/.105.00 balboas para
la compra de los medicamentos de mi hijo.
- Mediadora No.2: Pero, cuándo y dónde
fue que te buscó la policía? (Pregunta
Abierta)
- Débora Martínez: “El día
lunes, en la casa de Juan Oro. Lo que ocurre es que
a mí me llamaron el día jueves para decirme
que mi hijo estaba enfermo y tuve que tomar el dinero.
- Mediadora No.2: ¿Pero en algún momento
le comunicaste a Juan o María que te dieran el
dinero?
- Débora Martínez: No, ya ellos debieron
de saberlo.
- Mediadora No.1: ¿Eso es todo o quieres agregar
algo más?
- Débora Martínez: “No, eso es
todo, yo lo único que quiero que sepan es que
yo nunca me he negado a pagar”.
- Mediadora No.2: Juan, quiere agregar algo más
con relación a lo dicho por Débora?
- Juan Oro: “Mire, algo que a mí me defrauda
es el hecho de que a pesar de todo lo que ha pasado,
ella miente y lo digo por que mi esposa acababa de dar
a luz, le abrimos las puertas de nuestra casa y ella
nos hace esto. Es más, cuando la llamaron para
decirle que su hijo estaba enfermo, mi mujer le dio
B/.5.00 balboas, luego le dio B/.22.00 balboas y después
de esto, ella se comporta así con nosotros. Es
más, luego de lo ocurrido un señor que
es cirujano que es amigo de la casa, nos contó
que a él le ocurrió lo mismo con ella,
por sus malos hábitos”.
- Mediadora No.1: Señor Juan, recuerde que
debe tratar con respeto a la señora Débora.
- Juan Oro: Nunca le he faltado al respeto.
- Defensora de Oficio: cuando usted dice que mi cliente
tiene malos hábitos, le está faltando
el respeto.
- Débora Martínez: “Yo quiero hablar,
yo cuando trabajé con el señor cirujano,
nunca le robé nada, ellos no pueden decir que
yo les robé algo, por que una persona que deja
de gozar sus carnavales para cuidar la casa de él,
como lo hice yo, tanto de día como de noche,
no puede hablar de mi persona. Además yo pude
haberme negado a cuidarle su casa, pues yo soy joven
y nunca me negué a hacerlo, lo que ocurrió
fue que un primo de él fue a vivir con ellos
y a partir de ese momento comenzaron a perderse las
cosas en la casa, por lo que no me pueden culpar de
eso. Además quiero señalar que en toda
la mediación yo no le he faltado el respeto al
señor, por lo que quiero que él lo haga
también”.
- Licda. Susana Lamboglia (Def. de Oficio): Tengo una
duda, la contratación laboral con Débora
a cuanto asciende? Y si la misma era una contratación
escrita o verbal y si los B/.22.00 qué usted
señala son en concepto de donación o de
salario?
- Juan Oro: Creo que el salario era de B/.120.00 balboas
mensuales, no sé muy bien, por que esos datos
los maneja mi esposa, además sólo ella
trabajó 1 semana.
- Licda. Susana Lamboglia (Def. de Oficio): Entonces
si es así, la quincena era de B/.60.00 balboas
y como sólo trabajó una semana serían
B/.30.00 balboas los que tenía que pagarle a
mi cliente.
- Juan Oro: “Mire, fue verdad, cualquier reclamo
que ella quiera hacer ya prescribió y como los
hechos fueron en abril, toda acción prescribió,
además si a eso vamos esos B/.22.00, sería
como su pago y ella se comió algunas cosas, que
pienso que se le pudieran deducir, más lo que
mi esposa le daba sufragaría lo que se le tenía
que dar, es más si ponderamos todo lo que se
llevó, fuera mayor la suma de la que se le debía
y como se calcula un mes, el cual no tiene 30 días,
por que una semana no tiene 7 días laborables,
por lo que se sacaría por B/.4.33.
- Mediadora No.1: Aquí no estamos en un juicio,
lo que se quiere es llegar a un acuerdo. Bueno, este
es el momento preciso para pasar a una de las reuniones
privadas o individuales, por lo que empezaremos con
el señor Juan Oro y posteriormente con Débora
Martínez
En esta oportunidad Débora Martínez
pasa a la sala del Centro de Mediación y Juan
Oro, junto con las mediadoras y la Defensora de Oficio,
la Licda. Susana Lamboglia, se quedan en la sala de
la sesión.
- Mediadora No.2: Señor Juan Oro, le gustaría
decirnos algo con relación a lo expuesto en la
sesión conjunta?
- Juan Oro: “Yo quiero salir rápido de
esto, pues es una tontería, por que ella hurtó
y no quiero saber más de ella.”
- Licda. Susana Lamboglia (Defensora de Oficio): A
usted más que el dinero lo que le molesta es
la actitud que ella tuvo, verdad?
- Juan Oro: “Sí, por que lo que pasó
es que en el momento que más mi esposa la necesitaba,
por que estaba recién operada, ella nos viene
a hacer esto. Yo solo quiero que me pague el dinero
y ya.”
- Mediadora No.1: Tiene algo más que señalar?
- Juan Oro: Yo también lo que quiero, es que
ella leccione.
- Licda. Susana Lamboglia (Defensora de Oficio): “Mire,
yo hablé con Débora y en verdad, ella
se siente muy arrepentida por lo que hizo, es más
ella me dijo que estaba dispuesta a pagarle B/.105.00
balboas, cuando usted dijo que era B/.250.00, la verdad
es que me asombré cuando ella acepto dicha cantidad.
Lo que si le soy bastante honesta, aquí lo que
sería bueno es establecer el modo de pago, por
que Débora no trabaja, su esposo es constructor
y pienso que sería bueno que se le dé
la oportunidad de hacer varios pagos para que los mismos
sean reales, no algo que sea difícil de cumplir.
(Ponerse en los zapatos del otro)
- Juan Oro: En realidad, a mi no me interesa el dinero,
hasta en 5 pagos puede hacerse.
Se termina la sesión individual con Juan Oro,
por lo que se retira a la sala del centro y Débora
Martínez entra al salón de la sesión.
- Mediadora No.2: Le gustaría comentar algo con
relación a lo expuesto en la sesión conjunta?
- Débora Martínez: “En ningún
momento yo me he negado a pagar, mire que cuando yo
señalé que hablé con la señora
María de Oro para arreglar lo del pago, él
no dijo nada por que él no dijo nada, por que
él sabe que yo no me negado. Yo estoy dispuesta
a pagar”.
- Mediadora No.1: Quisieras decir algo más?
- Débora Martínez: No lo único
que B/.250.00 balboas en 4 pagos me parece un poco alto,
me gustaría mejor en 5 pagos.
- Licda. Susana Lamboglia (Defensora de Oficio): “Mire,
yo considero que los gastos con relación a los
intereses, no estoy tan de acuerdo por que si un funcionario
le acompaña al denunciante y se da la devolución
de joyas, entonces sería ilícito, si él
le pagase, pues desde el empeño no fue legal.”
- Débora Martínez: Además, yo
no creo que haya gastado B/.100.00 balboas en gasolina.
- Mediadora No.1: Creo que Juan no dijo gasolina en
ningún momento.
- Licda. Susana Lamboglia (Defensora de Oficio): Pero
señaló gastos de transporte.
- Mediadora No.1: Veamos, tenemos varias opciones:
1. Suspender la mediación y remitirla al Juez.
2. Suspender la mediación y verificar los intereses,
lo cual no es nuestra labor, por que no somos un Juzgado,
donde se tiene que probar algo. 3. Tratar de llegar
a un acuerdo.
- Débora Martínez: “La verdad que
ya no quiero continuar con esto, ya quiero que todo
esto termino y no quiero que me vuelvan a detener en
mi casa.
- Licda. Susana Lamboglia (Defensora de Oficio): Bueno,
viendo la cantidad es mejor acordar, por que lo más
seguro es que esto sea lo que te pongan en un Juzgado
Penal en una condena de días multa por hurto
o hasta más por los perjuicios causados.
- Mediadora No.2: Bueno, hay que ver los beneficios,
aunque tal vez veamos que sea tan justa la suma, por
lo que tal vez para las partes sea lo mejor (Agente
de la realidad).
- Licda. Susana Lamboglia (Defensora de Oficio): También
quisiera señalar, Débora que a veces no
es el dinero lo que cuenta, debes de comprender que
él como víctima de un delito es comprensible
que se sienta molesto y lo que en ciertas ocasiones
vale más es una disculpa, tómalo en cuenta.
Se le invita a pasar a Juan Oro al salón de
mediación, junto con el resto de los participantes.
- Mediadora No.2: Una vez reunidos, pensamos que hay
puntos en común entre ustedes, aunque lo desconozcan.
Pero primero, Débora Martínez quiere decirle
algo a Juan Oro.
- Débora Martínez: Señor Juan,
yo sé que hice mal y no debí tomar las
prendas, pero compréndame, aunque sé que
no están aquí para que me comprendan,
tenía una gran necesidad por mi hijo y quisiera
pedirle disculpas. (Le ofrece su mano, la cual es aceptada
por Juan Oro).
- Juan Oro: yo solo quiero decirte Débora que
esta experiencia sea una lección para ti y verla
como una oportunidad que te ofrece la vida, por lo que
trata de no seguir con esto por que tal vez tu futuro
no fuera tan promisorio.
- Mediadora No.2: ya que están de acuerdo en
la cantidad y en la forma de pago, por que Juan, sin
saber la información de Débora, había
propuesto que ella le pagase en 5 pagos, para que fuese
más cómodo para ella, en vista de ello,
todos estuvieron de acuerdo y entonces procedemos a
elaborar el acuerdo por escrito.
Fase del Acuerdo
En principio, se redactan las generales de cada uno
de los participantes y las cláusulas de lo convenido.
Ejemplo del acuerdo:
CENTRO DE MEDIACIÓN
Nosotros, JUAN ORO, varón, mayor de edad, con
residencia en Pueblo Nuevo, Calle Octava, Casa No.111
y DEBORA MARTÍNEZ, mujer, mayor de edad, con
residencia en Curundú, Calle Decima, Casa No.333,
convenimos en el siguiente acuerdo, relacionado con
el proceso penal Contra el Patrimonio en perjuicio de
Juan Oro.
PRIMERO: DEBORA MARTÍNEZ, se obliga a pagar
la suma de B/.250.00 balboas, en 5 letras de B/.50.00
balboas cada una, quincenalmente, a partir del día
29 de septiembre de 2005.
SEGUNDO: Los pagos se harán por medio de giros
postales, los cuales llevará DEBORA MARTINEZ
a la Corregiduría de Pueblo Nuevo, los respectivos
días.
TERCERO: JUAN ORO, desistirá del proceso penal
Contra el Patrimonio, seguido a DEBORA MARTINEZ, una
vez, ella cancele la suma de B/.250.00 balboas.
CUARTO: Se suspende el proceso penal seguido a DEBORA
MARTINEZ, en el Juzgado Cuarto de Circuito de Panamá,
Ramo Penal, por un período de 3 meses y una vez
que JUAN ORO desista, el Juzgado archiva el proceso
penal seguido a DEBORA MARTINEZ.
QUINTO: De no realizarse el presente acuerdo convenido
por las partes, el proceso penal continuará en
el Juzgado Cuarto de Circuito de Panamá, Ramo
Penal.
Firman todos los presentes.
(FDO.) JUAN ORO_______________________________________
(FDO.) DEBORA MARTINEZ_______________________________
(FDO.) DEFENSORA SUSANA LAMBOGLIA___________________
(FDO.) MEDIADORA No.1__________________________________
(FDO.-) MEDIADORA No.2__________________________________
Cuatro copias deben ser firmadas, una para cada parte,
otra para el Juzgado que remitió el caso y una
se mantiene en el Centro de Mediación. Posteriormente,
el Centro de Mediación realizará una labor
de seguimiento del convenio, mediante llamadas telefónicas
a cada una de las partes.
Conclusión
El caso práctico que fue expuesto, es un ejemplo
de una mediación penal, el cual viene a ser un
modelo especial de mediación, por el contexto
de la misma. Definitivamente, que no hay una situación
de igualdad entre los participantes, por que si bien,
como en toda mediación hay seres afectados producto
de la relación entre ambos, aquí se suscita
una diferencia que consiste en que dicha relación
entre las partes se basa en una agresión, por
que hay una víctima y un victimario.
Podría ocurrir que exista una relación
entre los participantes, pero puede que no.
Lo ventajoso de este proceso es que el presunto victimario
no tendría que pasar por un proceso judicial,
ni por una posible condena que repercutiría en
su historial penal y policivo. Y en el caso de la víctima
se vería satisfecha por el daño producido,
es más bien un tipo de indemnización del
daño causado.
Los beneficios de esto es que ayuda a descargar el
volumen de expedientes de un Juzgado Penal y se da una
situación beneficiosa y reparadora para cada
uno de los participantes.
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