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Derecho de Familia 27 de diciembre de 2009
Reconocimiento de los hijos

Como abogada veo diariamente como la gente elude el compromiso de decidir, me pasan la bola y yo, sutilmente, se las devuelvo, haciéndoles entender que mi papel es puramente técnico y que al tratarse de sus vidas, puedo asesorar y apoyar, pero NUNCA DECIDIR.

Hace unos días llegó a mi oficina una mujer angustiada por un problema mayúsculo, su hijo de 13 años, a quien su padre no ha reconocido, le reclamaba este derecho y ella que había decidido nunca recurrir al hombre, ahora quería darle a su hijo la posibilidad de iniciar una relación con el padre biológico que nunca había tenido. Le ofrecí que en vez de comenzar con una demanda, que confiara en mi experiencia como mediadora y me permitiera conversar con el hombre y ver la posibilidad de que éste reconociera al hijo.

Ella dudó, pues aseguró que ese hombre nunca había estado interesado en el niño y me contó su versión de la historia. A pesar de ello insistí en intentar la vía de la conciliación antes de ir a una demanda y ella finalmente accedió.

Para mi grata sorpresa, el hombre en cuestión me recibió muy bien y me manifestó estar dispuesto ha reconocer al niño, siempre y cuando se hicieran las respectivas pruebas de ADN, pues durante todos estos años, ese capítulo de su vida lo había preocupado y realmente quería saber si el hijo era de él y de ser así, prometió hacerse cargo de sus necesidades, e iniciar una relación paterno filial.

La petición de la prueba la hacía porque de acuerdo a su versión de la historia, cuando él salía con la madre del menor, ella estaba casada y mantenía relaciones con quien entonces era su marido y a pesar de que para ese entonces habían hecho cuentas, contemplado ciclos, contado relaciones sexuales y demás ejercicios, y los números apuntaban a que el padre del niño no era el esposo, sino el amante, éste siempre tuvo la duda de que el niño fuera de él.

También me indicó el presunto padre, que él creía que la madre debía preparar al niño, en el sentido de advertirle que había una posibilidad de que él no fuera el padre. Cuando le transmití las peticiones a mi cliente, ella me indicó vagamente que el niño no conocía bien la historia de cómo había sido concebido, pero que ella encontraría la manera de hablarle.

Yo que no soy sicóloga, que fui contratada para mediar, que ni siquiera conocía al niño y que había visto a la madre 2 veces en mi vida, asumí que ella que tomaría la mejor decisión en beneficio de su hijo y tomaría precauciones, si es que decidía contarle la historia. Para mí estaba claro que la decisión y la responsabilidad eran de ella.

Días después, esta mujer me llamó a la oficina para quejarse de que yo le había impuesto una decisión equivocada que afectaba a su hijo y una serie de reclamos más, que me negué a escuchar, pero que incluían la devolución del dinero que me había pagado.

Mi primer impulso fue devolverle su dinero y alejarme corriendo de un caso que ya vaticinaba problemas, debido a la personalidad de mi cliente, pero antes de proceder, contacté el laboratorio en el que se harían las pruebas y constaté que todos, incluyendo el hombre, ya se habían hecho los exámenes de ADN y que solo restaba esperar el resultado.

En este momento le hice una carta donde le negaba la devolución del dinero, pues el trabajo para el que había sido contratada se había terminado exitosamente, evitándole un largo y vergonzoso proceso a su hijo, ya que con el resultado en mano, el hombre iría directo al Registro Civil a reconocer al niño. Para sorpresa de todos, supe que la prueba salió negativa, con lo cual, el que creían era el padre, resultó no serlo, por lo que me imagino que el próximo paso es hacerle la prueba al que otrora fuera el esposo.

Sin embargo, lo que me preocupa es el niño, que ahora deberá enfrentarse a una nueva prueba de ADN con otro señor que recién entra a la película y con las posibles afectaciones emocionales que eso pueda ocasionarle, con lo cual me pregunto ¿si también de esa decisión me culpará la madre?.

Autor: Grupo Evos, Edificio 3R Diagonal a la Revilla 5 Esquinas, Primer Alto, oficina Nº 6. Ciudad de David, Chiriquí. Celular: 6630 6244 - evelia@grupoevos.com. Civil, Sucesiones, Divorcios, Custodias, Trámites migratorios, Penal, Mercantil, Creación de sociedades.
 
 
 
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