Hoy
en día cada vez somos más las personas que nos
hemos acostumbrado a realizar nuestra compra en los grandes
supermercados porque estos nos ofrecen una gran variedad de
productos y algunas otras ventajas como por ejemplo el horario
de apertura que suele ser bastante amplio, incluso muchos
supermercados ofrecen un servicio 24 horas. También
podemos encontrar buenas ofertas puntuales en algunos productos.
Poco a poco, sobre todo en las grandes ciudades, han ido
desapareciendo las pequeñas tiendas de barrio como
fruterías, carnicerías, pescaderías o
pequeños ultramarinos que tenían un poco de
todo. Desde mi punto de vista deberíamos promocionar
y tener en cuenta más este tipo de negocios ya que
ofrecen una serie de ventajas frente a los grandes supermercados.
No nos engañemos, los grandes supermercados están
diseñados para fomentar el consumo. Exponen una gran
variedad de productos que nos incitan a comprar, productos
que llaman nuestra atención, que hemos visto anunciados
en la televisión o que simplemente deseamos probar.
Esto no es que sea malo, lo que es “malo”, visto
desde el punto de vista de la economía familiar, es
comprar productos que en muchos casos no nos hacen realmente
falta o que los hemos comprado en mayor cantidad de la necesaria
porque hemos aprovechado una oferta.
Los grandes supermercados diseñan una buena estrategia
de ofertas, muchas veces en productos “gancho”,
productos de primera necesidad que suelen llamar nuestra atención
y que al verlos a un precio competitivo relacionamos el buen
precio que tiene ese producto con que el establecimiento vende
a precios económicos. En muchas ocasiones además
de aprovecharnos de las ofertas acabamos comprando otros productos
que no tienen tan buen precio, lo que acaba compensando una
cosa por la otra.
La ventaja que tiene las tiendas de barrio es que nos permiten
hacer nuestras compras a diario, sin tener que comprar más
de lo necesario. Esto es importante a la hora de administrar
la economía familiar, al poder comprar de forma más
eficiente. Otra de las ventajas es la atención más
personalizada que nos ofrecen, lo que nos permite tener un
contacto más cercano con la persona que nos vende el
producto y poder así resolver nuestras dudas o intereses.
Normalmente este tipo de negocios tienden a adaptarse mejor
a las necesidades de sus clientes, lo que nos permite disfrutar
de un producto más acorde con nuestras preferencias,
de mejor calidad y precio.
En este artículo solo deseo exponer las ventajas que
ofrecen unos servicios frente a otros desde mi punto de vista,
sin intención de valorar que es mejor o peor, ya que
es una decisión que debe tomar cada uno conforme a
sus intereses. Lo que si me parece interesante es animar a
la gente emprendedora a que se inicie en uno de estos negocios,
que además de ser necesarios son una de las principales
formas de trabajar de manera independiente. Por ello deseo
resumir los requisitos necesarios para iniciar este tipo de
negocios.
Lo primero, hay que buscar un local adecuado al tipo de negocio
y acondicionarlo de la manera correcta. En todo local donde
se manipulen alimentos debe imperar la limpieza, por lo que
es conveniente utilizar alicatados (azulejos, baldosas, etc.)
o pinturas antimohos que faciliten la limpieza diaria y la
no acumulación de suciedad.
El local además de disponer de un lavabo completamente
equipado (jabón, toallas de papel, espejo, etc.) debe
disponer además de un lavamanos donde la persona que
atiende el negocio pueda tener acceso a él de forma
sencilla, por eso es conveniente que tenga un pedal para abrir
y cerrar el grifo del agua o que sea un grifo monomando. No
es aconsejable que el grifo sea de rosca, hay que tener en
cuenta que alguien que manipula alimentos debe tener las manos
limpias y un grifo de rosca facilita que coja más suciedad,
la cual se impregnaría en las manos al girar la rosca
para cerrar el grifo.
Es importante tener el local acondicionado adecuadamente
ya que debe pasar una inspección por parte del Ministerio
de Salud donde examinan que cumpla las condiciones adecuadas
para el desempeño de la actividad que se solicita.
Por otro lado es necesario solicitar ante este Ministerio
el carné de manipulador de alimentos. Este tipo de
trámites puede hacerlos personalmente el propio interesado.
Es probable que exijan un examen médico de buena salud
donde conste que no se padecen enfermedades contagiosas.
Cuando se manipulan alimentos es aconsejable tener unas buenas
prácticas higiénicas como lavarse las manos
frecuentemente, sobretodo después de ir al servicio,
utilizar guantes de látex o plástico, gorro
para evitar la caída de pelos y ropa adecuada como
puede ser un delantal o mandilón.
Para iniciar la actividad hay que solicitar en el Ministerio
de Comercio e Industria la licencia comercial correspondiente
a la actividad que se va a desempeñar. Los requisitos
suelen ser copia de la cédula, capital a invertir,
tipo de actividad, tipo de sociedad (persona natural, jurídica
o empresa, etc.). Este trámite hay que hacerlo a través
de un abogado.
Como pueden observar es un trámite relativamente sencillo
que puede realizarse en unos 15 días y los gastos,
dependiendo del tipo de negocio, son relativamente asequibles.
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